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martes, 29 de marzo de 2016

Recapitulando: Educación entre dos siglos

-   ¡Levántate holgazán! Hay muchas cosas qué hacer hoy - gritó el robot viviente de Pepito.
-  ¡Hoy estudiaremos la rareza de tu nombre! ¡No sé cómo a tus padres se les ocurrió ponerte un nombre así! - siguió el extraño robot.
-  ¡Está bien WP! Pero que sepas que me encanta mi nombre, me gustaría que existiesen más nombres así, no sé cómo no existen las vocales en los nombres - decía sorprendido Pepito.
- ¡Tienes mucho que aprender hoy! ¡Elige rápido tu ropa! - gritaba el WP mientras le enseñaba virtualmente dos pantalones y dos chaquetas de algodón.
-   ¡No me gusta ninguna de estas chaquetas!- gritaba Pepito enfurruñado.
- ¡Todos los días igual! ¡No sé qué hubieses hecho tú viviendo hace medio siglo donde sólo podrías vestirte con la ropa que había en tu armario! - exclamaba WP ya un poco cansado de la situación.
-   ¿Armario? ¿Sólo esa ropa? ¿Pero qué te pasa a ti hoy? - preguntaba Pepito cada vez más enfadado.
-  Armario: objeto rectangular de madera con cajones interiores para guardar tu ropa. Solo esa ropa: la gente salía a la calle paseando para comprar su ropa en los grandes almacenes. Qué me pasa a mí hoy: tengo la misión de enseñarte cómo vivían tus abuelos y de dónde proviene tu nombre - narraba rápidamente WP.
- ¡Dios Santo del amor hermoso! ¿Eso quieres que te diga? Esa frase era de mis abuelos y…hoy me creo que la aplicaré bastante en mi lección - exclamaba Pepito un poco cansado de la situación.
- ¡Oye, oye, oye! Espera un momento…que eso de que iban paseando por la calle a comprar a los grandes almacenes me ha gustado…explícame eso de que no había ropa en el interior de tu robot - seguía Pepito con curiosidad.
-  ¡No había ropa en el interior de los robots, porque no necesitaban robots! ¡Ni tan siquiera había robots para enseñar las lecciones del día! De eso se encargaban los maestros y los niños iban a las escuelas…jugaban con otros niños y habían nombres con vocales ¿Te enteras ya? ¡Pepito reiníciame si no quieres que pierda la paciencia! - gritaba WP cada vez más enfadado.
-  ¡De eso nada WP! ¡Esto se está poniendo interesante! ¡Quiero saber qué eran las escuelas y porqué los niños jugaban en la calle! ¡No puedo entender cómo no jugaban con sus robots! ¡WP, quiero visitar el año 2015! - exclamaba Pepito cada vez más entusiasmado.
-  ¡Dios mío! ¡Uy, perdón! ¡Exclamación de la época…espera que sincronice!...empezaré con la lección y si te veo preparado para el viaje convenceré a tus padres - desistía WP un poco nervioso.
- ¡Aunqueeeeeee…creo que no es buena opción! En esa época no existían los robots como yo…solo hacían pruebas y pruebas sin dar con un WP de verdad y si me encuentran me secuestrarán…y te quedarás sin WP…y me quedaré sin Pepito…y… - exclamaba WP desconsolado.
-  ¡No, no, no, no! ¡Excusas baratas! ¡Cuéntame la lección, la aprenderé toooooda y visitaremos la casa de mis abuelos! - decía Pepito con mucha ilusión.

- ¡Ehhhh…! ¡Uy! ¡A ver como hago esto…! ¡Está bien! Empezamos la lección… los niños de la época tenían nombres con vocales, se levantaban e iban a su armario a elegir algo de ropa que tenían en sus cajones, la leche se la calentaba su madre o su padre en el microondas y no mareaban a su robot para todo… ¡Perdón! ¡Últimamente se me desincroniza el botón del filtro!...si vivían cerca del colegio en una zona rural iban andando, olfateando las flores del camino y escuchando los cantos de los pájaros…si vivían por la zona pero en la ciudad, iban caminando con sus padres con la olor del humo de los coches y el ruido de la gente…si vivían muy lejos, los padres los llevaban con su coche. Una vez allí, los dejaban en un edificio gigante llamado “escuelas” o “colegios” y los recogían por las tardes si se quedaban a comer allí…por cierto, comida que se ponían en sus bandejas y se transportaban con sus manos, nada de robots, nada de elegir…menú del día… ¡Qué bien viviría yo en esa época…quizás no esté mal la idea de teletransportarnos! ... ¡Perdón! ¡Sincronizando el botón de filtro!...los niños llegaban con sus mochilas, sus libros, libretas y los materiales que necesitaban para trabajar por proyectos si caían en una clase de las más novedosas…Proyectos: lecciones que podían englobar todo el temario de la unidad y se estudiaba sin libro, con la ayuda de los compañeros y aprendiendo de manera vivencial… ¡Ningún WP les llevaba la mochilaaaaa! ¡Filtro roto! ¡Filtro roto! ... ¡Cambiaré las pilas cuando acabe con la sesión…aunque me gusta la sensación de hablar sin filtro!...¡Recapitulando!...seguimos…entonces existía Internet, una especie de información virtual como la que tenemos ahora pero a la que necesitabas una pantalla de acceso…es decir…¡No se vestían, elegían la comida, miraban las noticias, aprendían y mareaban a su WP 24 horas al día y si me apretas 25 si alguien se pone tonto!...¡Perdón! ¡Recapitulando! ... la gente andaba, bailaba, salía a la calle, los niños jugaban y aunque tenían información al alcance de su mano, eran autónomos … ¡No necesitaban un puñetero WP para vivir sus propias vidaaaaaaaasss! … ¡Recapitulando! ¡Recapitulando! ¡Recapitulando!

viernes, 11 de marzo de 2016

Una imagen vale más que mil palabras

Hola amigo/as,

Es el momento de hablar sobre una interesante investigación encauzada al poder del álbum ilustrado en los niño/as con Trastorno Espectro Autista (TEA). Este artículo, denominado “El álbum ilustrado en contextos inclusivos. Estudio de caso en niños con trastorno del espectro autista” de Calvo y Tabernero (2015) nos muestra, desde un enfoque cualitativo el desarrollo del lenguaje oral y escrito que alcanzan siete alumnos tras apoyarse en dos álbumes ilustrados de Maurice Sendak (Brooklyn, 1928-Connecticut, 2012). De manera que, a partir de las obras Donde viven los monstruos (1963) y Osito (1957) y desde un apoyo del lenguaje visual, dotando de sentido la realidad, descubrimos resultados sorprendentes que benefician la comunicación verbal y social de los pequeño/as.

Este estudio muestra las fases desarrolladas en el aula, respuestas verbales y escritas de los participantes, así como las percepciones de los profesionales que habitan el aula con asiduidad y las conclusiones extraídas.

En el hilo de lo argumentado, podéis contemplar un vídeo publicitario de la editorial Sallybooks, la cual a través de diversos profesionales (editores, psicólogos, ilustradores…) cuentan con su primer álbum ilustrado para niño/as autistas.




Y aunque para los más curiosos podemos encontrar el álbum ilustrado narrado en youtube, consideramos como opción menos detallada para aquellos que no conocen la obra, el tráiler de Donde viven los monstruos





¡Os animo a leerlo!. Y es que, como dice el antiguo proverbio chino: ¡Una imagen vale más que mil palabras!


Referencias:
Calvo, V. y Tabernero, R. (2015). El álbum ilustrado en contextos inclusivos. Estudio de caso en niños con trastorno del espectro autista. Revista nacional e internacional de educación inclusiva, 8 (3), 47-66.


viernes, 4 de marzo de 2016

Misterio audiovisual

¿Cómo incitar al lector hacia la literatura de un libro concreto? ¿Cómo saber el tema, los personajes o el autor? Pues, de la mano de elementos transmedia. Las siguientes diapositivas recogen las “Sagas literarias que marcaron el siglo XXI en el cine” como bien el nombre indica. De ahí que podamos contemplar reseñas de Las Crónicas de Narnia de C.S. Lewis; Harry Potter de J.K. Rowling; La Saga de Crepúsculo de Stephenie Mayer; Los Juegos del Hambre de Suzanne Collins; Delirium de Lauren Oliver, y Ghost Girl de Tonia Hurley. Por otra parte, podemos visualizar el booktrailer de “La Caza del Nigromante”, primer título de la saga fantástica de La Horda del Diablo de Antonio Martín Morales. Este material audiovisual incita al lector a meterse de lleno en la historia, tanto por las imágenes audiovisuales, como por el sonido, la ambientación y las frases personalizadas. ¡Enfréntate a criaturas olvidadas! En definitiva, este tipo de materiales son todo un descubrimiento actual con grandes dotes educativos, tanto en contenidos, como en procedimientos y motivación. Personajes, temas, texto, ilustraciones, lectura, escritura, representación, autoría libro grupal y su expansión, lectura y realización de booktrailer, booktuber, reseña con diapositivas. ¡Sin duda, una gran herramienta!

lunes, 29 de febrero de 2016

Institut del Teatre. Centro de Documentación y Museo de las Artes Escénicas.


“En torno a la literatura infantil” de Juan Cervera nos muestra pistas de qué es literatura infantil (LI) según María Bortolussi, la cual la describe como “la obra estética destinada a un público infantil” (1985, p.16).

El artículo nos habla de que, en la actualidad, además de los clásicos géneros literarios, otros como canciones de corro, adivinanzas, el tebeo, la televisión o el cine, entre otros, también puede alcanzar a ser literatura infantil.

Según Cervera (1989), existe tres tipos de literatura: la ganada como “Caperucita Roja” de Charles Perrault; la creada como los cuentos de la “Media Lunita” de Antonio Rodríguez Almodóvar; y la instrumentalizada como “Dora la exploradora” de varios autores.

Desde mi punto de vista personal, no importa cuál sea su origen o procedencia, sino cómo trabajar la obra para conocerla, disfrutarla, amarla y aprender.

La entrada de hoy consistirá en la visita de la "Cervantes Virtual", visualizar una de las secciones propias del portal y contemplar las posibilidades didácticas que existen en ella.

La Biblioteca Cervantes Virtual es un repositorio de miles de obras literarias hispánicas. En nuestro viaje por la web nos limitaremos al área de Biblioteca Española, y dentro de la misma a las Instituciones y Fundaciones Españolas, hasta llegar al Institut del Teatre. Centro de Documentación y Museo de las Artes Escénicas (2001).




Esta página nos muestra la literatura dramática hispánica del antiguo “Teatro Áureo”; concretamente y en este momento puntual recoge las obras de los siglos XVI y XVII, con intención de digitalizar una mayor documentación que prosigue a los siglos siguientes.

Con el hilo de lo argumentado, si nos fijamos en la pestaña de "Catálogo", observaremos el rastreo de documentos desde los propios autores o desde el título de la obra. En este caso, a modo de ejemplo, contemplaremos “San Bernardo Abad” de D. Francisco Cándamo y D. Juan de la Hoz Mota.

En primer lugar, la página relata información necesaria de las obras, tales como el título, la publicación en la página web, la publicación original, dónde se guarda la obra original, notas generales, de reproducción original, la explicación de los versos, el idioma, entre otras.
Siguiendo el desarrollo e intuición de la web, alcanzamos los versos de la obra repartidos en tres diferentes jornadas, en la que cada golpe de clic nos lleva a uno de ellos.



Del mismo modo, el mismo portal nos lleva a encontrar algunas obras de carácter internacional, desde la sección de "Estudios", pudiendo seleccionarla desde el autor o desde el título independientemente.

Asimismo, la página nos muestra enlaces de bibliotecas y teatros que considera importantes.

Portales de estas características dan pie a proponer ejercicios didácticos con los más pequeños o no de tan corta edad, donde de manera cooperativa puedan integrar tres tipos de expresión: escrita, verbal y no verbal.

El primer ejercicio podría consistir en la lectura e interpretación de uno de los versos de cualquiera de las obras expuestas en la página. Mientras uno de los alumnos leyera la obra, los otros representarían desde la mímica la misma.

Otra variable sería empezar el ejercicio de modo contrario, donde desde la mímica representada por varios compañeros, los distintos grupos escribieran palabras sueltas que les llegaran a la mente, y una vez finalizada la interpretación no verbal pudiesen escribir, desde la lluvia de ideas, un verso nuevo con posibilidad de futura representación.

En consecuencia, trabajar la literatura desde las cuatro habilidades básicas junto a la motivación y logrando no cortar la creatividad de los más pequeños, será un valor añadido al desarrollo de la competencia lectoliteraria.


Referencias bibliográficas:
Bortolussi, M. (1985). Análisis teórico del cuento infantil. Alhambra: Madrid.

Cervera, J. (1989). En torno a la literatura infantil. CAUCE: Revista de Filología y su Didáctica, (12), 157-168.

Institut del teatre (2001). Cervantes virtual. Recogido de: http://www.cervantesvirtual.com/portales/institut_del_teatre/




martes, 23 de febrero de 2016

De la más remota lectura audiovisual


Notas de voz, ricas ilustraciones, estanterías repletas de cómics y colecciones de libros infantojuveniles, juguetes de moda, muñecas de trapo, caridad fraternal. Esta es la visualización diaria que recogen mis recuerdos más valiosos. Y en estos se encuentra el inicio de mi identidad.

Nací en una familia con gran pasión por el arte y por enseñar auténticos valores. Y es de estos últimos donde empezó mi inicio lectoliterario. Recuerdo todas las noches de mi infancia en mi cama, con la luz bien encendida y mis hermanos mayores a mi alrededor, cantando, jugando y leyendo. Sin embargo, la reminiscencia absoluta contempla mis primeras lecturas audiovisuales, y las defino de este modo no por presentar ordenadores y tablets que albergan el sentido actual, sino por la lectura auditiva que necesitaba de mis hermanos cuando no sabía leer y por la visualización ilustrativa que precisaba para poder entender los relatos.

Fue de ellos donde encontré la adoración por Zipi y Zape, Mafalda, o Snoopy y Charlie Brown; y fue de ellos donde interioricé el valor cooperativo manifestado hacia el más débil, mostrando un gran interés por leerme todas aquellas narraciones que me inquietaban cuando ni tan siquiera sabía la representación de las grafías. Y como no, por invitarme cada noche a aquellas reuniones de hermanos mayores cuando la más pequeña aún no se percataba ni de la mitad de anécdotas e indirectas que soltaban por sus bocas.

Sin embargo, y con un peso considerable, no sólo ellos contribuían en mi estímulo lectoliterario. De eso también se encargaba ella. La más inquieta, protectora, cariñosa, amiga y alegre a pesar de todas las adversidades pasadas: mi madre. De ella me empapé toda la colección de Walt Disney, y a tenor de no tanta efervescencia los cuadernillos Rubio.

Años después, la institución educativa no mostraba un interés desbordante por los proyectos lectoliterarios. No obstante, mi hermana mayor empezó a trabajar en una librería; cuestión de más para poder seguir de su mano el amor por la lectura. Fue en esta etapa  y de mi gran admiración por el arte donde empecé a interesarme por cantidad de manuales ilustrativos y colecciones infantojuveniles basadas en temas de interés y fomento de valores para los jóvenes.

Recuerdo a mi madre con un libro abierto en sus manos hablándome de sexualidad o con un manual de cómo pintar óleo sobre madera para poder iniciarme de manera autodidacta. Quizás todo ello marcó en mí un antes y un después, y hoy pueda afirmar que soy quien soy gracias a todos estos recuerdos, todas estas personas y las letras impresas que iniciaban cada objetivo familiar cuando pretendían instruirme en valores.


Lectura audiovisual precursora de mi identidad y  lectura audiovisual pionera de la contemporaneidad; un mismo vocablo que describe diversas vertientes. Y es en la segunda de ellas donde encontramos la permuta tecnológica que atañe a la literatura actual, que pese a modificar la manera de leer desde una atractiva y enérgica actuación lectora, es la hoja y tinta palpable la que impregnan mis manos con asiduidad.