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viernes, 8 de abril de 2016

Educación 14.0

14 de septiembre de 2124.

No hay futuro sin un pasado que lo preceda, ni pasado sin un futuro que lo recuerde. Nada surge de la nada sin que nadie, ni nada, haya dejado caer su trascendental grano de arena en este orondo y viejo reloj. Así, solamente a veces, y sin darnos apenas cuenta, viajamos de recuerdo en recuerdo, fardando de lo que hoy en día disponemos y, al mismo tiempo, anhelando esos granos de arena que van quedando en el fondo del arcaico reloj.

Pero, no lo llego a entender; mi precisión no alcanza la total comprensión de lo que está sucediendo, ¿por qué ahora? ¿Por qué me vienen a la mente estos destellos? Recuerdo que, durante mi niñez –aunque tal vez algo sobrepasada–, un sentimiento de incertidumbre vigilaba constantemente mi curiosidad, provocando, más por impaciencia que por verdadero placer, unas continuas y frustradas explicaciones que, a pesar de los enormes sacrificios de mi padre, nunca llegaron a calar en el fondo de mi hueco cerebro. ¿Qué era ese extraño cachivache? Como por arte de magia, al entrar al despacho de papá, mi mirada siempre quedaba fijada en el segundo estante del carcomido mueble marrón, herencia del abuelo. Ahí estaba, dentro de un estuche, algo inclinado para facilitar su visión. Si no recuerdo mal, en una de aquellas intensas y fracasadas explicaciones, pude descifrar que ese extraño objeto cambió la vida de mi abuelo y, seguramente, es la causa de que hoy, en estos momentos, sea capaz de escribir este diario con ciertos aires de nostalgia. Es curioso, ¿por qué ahora?

Así es, ahora, casi un siglo después, este lápiz –o así creo que se llamaba la extraña herramienta del abuelo– vuelve a deshacer su afilada punta en la rugosa textura del papel. Ahora, ahora que los más afanados coleccionistas suplicarían de rodillas por hacerse con un artilugio tan sencillo, y al mismo tiempo tan obsoleto. Es ahora cuando he empezado a recordar aquellas explicaciones de papá; ahora que el ‘teclado’ mental ha sustituido al incómodo y antiguo teclado de ordenador, el cual también sustituyó, en su momento, a este bonito lápiz. Sin duda, ahora, puedo ratificar que nada surge del mero azar y, si hoy apreciamos nuestro presente, se lo debemos a todos aquellos que han luchado –muchos de ellos con un simple lápiz– por todo lo que hoy en día nos rodea. En fin, basta ya de reflexiones. Hoy he decidido escribir este diario a lápiz. Por suerte, compré hace unos días la última versión de las lentillas CopyandPaste. Espero que detecten mi desentrenada caligrafía y mi organizador automático pueda enviar la transcripción digital de estas páginas a mi diario electrónico.

Resulta bastante obvio el sentimiento de reflexión que hoy inunda mi mente. Posiblemente, sea consecuencia de la incompetencia que desde hace unos meses siento en mi puesto de trabajo. ¿Quién diablos programa los drones de inspección? Acabo de desconectar el aula virtual y no paro de darle vueltas a la cabeza. ¿En serio creen que voy a utilizar el docente 8.0, el robot didáctico, en alguna de mis asignaturas? Sinceramente, lo pondré en práctica, tal vez, en Conocimiento del Medio Digital. Puede resultar de gran ayuda para poder aprovechar al máximo los escasos 30 minutos de clase. Pero, aún así, lo veo algo excesivo y un gasto innecesario. Además, todavía estamos probando los últimos modelos del pupitre electrónico. Por cierto, retomando mis aires nostálgicos, creo recordar que las clases de mi abuelo tenían una duración de 50 minutos. Quizás, si fuera así, no tendría estos dilemas…

–Esto es todo estudiantes, aquí tenemos un pequeño fragmento de una de las críticas más discutidas del siglo XXII– afirmó con su característico entusiasmo digital el docente 14.0 – ¿Quién quiere aportar su reflexión sobre este escrito?

–Profesor, desde mi punto de vista… ¡Esperen, que alguien está llamando a la puerta de casa!– exclamó Hugo mientras se levantaba de su sillón y se alejaba rápidamente de su escritorio. –Ya estoy aquí. Sinceramente, desde mi punto de vista, por mucho o poco que nos guste algo, nada permanece en el tiempo con la misma fuerza con la que lo hizo al principio. Como bien escribió el maestro y autor de este viejo escrito, la historia de nuestra existencia es como un gran reloj de arena; un reloj que deja caer, poco a poco, y algunas veces con más cautela que otras, cada uno de los pequeños granos que lo componen, enterrando, al mismo tiempo, a todos aquellos que van quedando atrás–comentó Hugo con cierto desahogo.

–Sin duda Hugo– afirmó el docente 14.0. –No obstante, nunca debemos olvidar ese pasado, de dónde venimos y cómo hemos llegado hasta aquí. Pero, ante todo, tampoco debemos renegar lo que la sociedad actual nos aporta. Un buen maestro debe adaptarse al contexto del estudiante y hacer todo lo posible para actualizar su metodología y su forma de afrontar el día a día. Así, y solo así, un docente podrá aprender de sus antiguos errores y atreverse en el descubrimiento de nuevas técnicas de trabajo– recalcó firmemente el docente 14.0. –Espero que lo que hayáis aprendido hoy lo grabéis bien en vuestro disco duro y os sirva como futuros docentes que sois. Y recordad, si tenéis alguna duda, no dudéis en usar el holograma de vuestro tutorial watch; os responderé al instante, con la mayor precisión y brevedad.


Apagando aula digital en 3, 2, 1…

martes, 15 de marzo de 2016

Del 'falso lector' al placer por la lectura

Por suerte o por desgracia, según determinadas opiniones defensoras de los métodos más tradicionales –y no por eso menos eficaces–, nos topamos diariamente y de frente con ‘lo nuevo’. Nuestra sociedad, una sociedad sumergida en lo más profundo del océano tecnológico, se encuentra en un continuo proceso de adaptación y de normalización que, sin duda alguna, nos ofrece tantas ventajas aprovechables como problemas controlables. Desde esta perspectiva, el hábito lector ha sido, y sigue siendo, un gran afectado en esta etapa de cambio. Para muchos, antes se leía más; para otros, ahora existe una mayor variedad de nuevos soportes de lectura. Así, lo que no podemos obviar es que las oportunidades de acceso a nuestro gusto lector son cada día mayores.



Entonces, ¿cómo han influido las nuevas tecnologías en nuestro hábito lector? Este es un interesante interrogante para el que, personalmente, me gustaría encontrar una respuesta certera y fundamentada en algo más que en mi opinión. En este sentido, me gustaría aportar un dato bastante curioso al respecto, y es que, según los resultados de una Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales en España, publicada el 25 de septiembre de 2015, la población que lee en soporte digital se ha triplicado en comparación con el año 2011, alcanzando actualmente un 17,7% de lectores digitales, quedando atrás el 6,5% que se registró hace cinco años. No obstante, el soporte tradicional en papel sigue ocupando la posición de claro favorito, siendo la tasa de lectores de un 59%.

Por este motivo, me gustaría destacar dos investigaciones cuya pretensión consiste en dar a conocer los principales procesos metodológicos que pueden emplearse para combinar la lectura y la apreciación literaria con las TIC. Entre ellas podemos encontrar el artículo Animación a la lectura y TIC: creando situaciones y espacios, de Joaquín Paredes Labra; y el artículo Educación Literaria y TIC, de Felipe Zayas.

De esta forma, también podemos distinguir entre aquéllos que leen por placer y cuyo hábito lector se encuentra fundamentado en el gusto por la lectura y aquéllos ‘falsos lectores’ que nadan en un mar de letras, tal vez, por obligación, sin llegar a profundizar en la auténtica esencia que nos aporta la verdadera lectura. Desde este otro punto de vista, en el que, seguramente, también influyan los nuevos métodos y formas de leer de la literatura 2.0, podemos hacer hincapié en un artículo no menos interesante que los dos anteriores: El hábito lector como actitud. El origen de la categoría de ‘falsos lectores’, de Elisa Larrañaga y Santiago Yubero.

Por último, en el siguiente vídeo, podemos observar una interesante opinión sobre nuestros hábitos lectores y, al mismo tiempo, determinadas técnicas que pueden ayudarnos a conseguir un verdadero hábito lector. Todos somos diferentes, tenemos gustos diferentes e intereses diferentes. Entonces, ¿qué podemos hacer para desarrollar ese hábito de lectura? Las TIC pueden ayudarnos en el logro de este objetivo, e incluso leer las sinopsis de los libros que más nos llamen la atención; hasta conocer o, mejor dicho, descubrir, cuál es nuestro estilo preferido. Os animo a que escuchéis la experiencia del siguiente Youtuber. ¡Un saludo y hasta pronto!


domingo, 6 de marzo de 2016

¿Tinta o pixels?. Transmedia

Recuerdo como, hace tan solo unos meses, estaba sentado en uno de los muchos butacones con menos reposabrazos que brazos habían en aquella sala, esperando, ante una enorme pantalla -en aquel momento todavía blanca-, a que comenzara la versión fílmica de uno de los pocos libros que, ya sea por temas personales o por cuestiones de sensibilidad esporádica, captaron mi atención desde sus dos primeras páginas. Palmeras en la nieve -así se llamaba esta novela y, obviamente, también la película que estaba a punto de reflejarse en aquella pantalla blanca- captó en mí algo que me motivó a ver la secuela fílmica de lo que meses antes habían leído mis ojos. De esta forma, pensé, podría aclarar ciertas dudas que todavía no pude deducir en esa primera lectura. Y así fue. Resulta irónico contradecir que, cuando tenemos la posibilidad de acceder a un mismo contenido desde diferentes soportes y en varios formatos, tendremos la posibilidad de enriquecer nuestra curiosidad y, ante todo, aumentar la accesibilidad de la información.


Esto es transmedia. Recordemos los cómics de Spiderman, sus películas, series y videojuegos. Todos mostraban algo diferente, pero siempre dentro de un mismo esquema, un esquema fundamentado en la vida de un inteligente estudiante al que una pequeña araña le cambia la vida. Sin duda, esto es transmedia, una forma de enriquecer nuestros conocimientos y hacer llegar, a través de multitud de medios, información variada acerca de un mismo tema. Así, volviendo al ejemplo de Palmeras en la nieve, he considerado interesante adjuntar un pequeño vídeo o booktrailer de la novela.


Como podemos observar, este booktrailer comenta, de forma muy breve, el contexto en el que se desenvuelve la historia de Palmeras en la nieve, una historia nostálgica, sentimental y, sin duda, histórica -valga la redundancia-. Con este vídeo, podemos hacernos una idea superficial del contenido de la novela y, desde luego, motivarnos en su lectura. Todo ello gracias al empleo, en este caso, del formato audiovisual y de todas las oportunidades que nos ofrece al respecto.


Seguidamente, otro de los formatos que podemos utilizar para ampliar el radio de influencia de cualquier novela, película, cómic, etc. es la presentación de diapositivas. Aquí adjuntamos una breve reseña de la novela Bajo la misma estrella. En esta presentación, podemos recabar información básica sobre el argumento, los personajes, e incluso el autor (John Green). Todo ello con la intención de promocionar la lectura del libro y motivar al posible lector, evitando, como es obvio, dar a conocer los principales y más interesantes acontecimientos del libro.


Como hemos podido observar, son muchos los soportes que tenemos a nuestra disposición para obtener información variada sobre los temas que nos interesan. Así, conociendo esta amplia variedad de servicios, también tenemos la oportunidad de descubrir, de forma superficial, las características principales de determinadas novelas, películas o, por poner otro ejemplo, videojuegos. Actualmente, ya no necesitamos que nadie nos cuente su opinión acerca de un libro que pretendamos leer, ya que, desde casa, podremos acceder a esa interesante información de forma rápida y sencilla. Dicho esto, ¡vivan las TIC!

¡Un saludo a todos!

miércoles, 2 de marzo de 2016

¡Viajemos por el presente!

Como ya todos –o casi todos– sabemos, gracias a los continuos avances de nuestra sociedad, tenemos a nuestra disposición un abanico de recursos tan amplio que, posiblemente, no dispondríamos de tiempo suficiente para hacer un uso completo de todas las oportunidades que nos ofrece nuestro presente. Un presente cada día más nuestro, gracias –sin duda alguna– a aquellos vestigios del pasado que no se cansan de enriquecer nuestros conocimientos actuales. En este sentido, podemos hacer hincapié en el análisis de uno de los más completos repositorios web sobre la literatura hispánica que podemos aprovechar hoy en día: la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Atendiendo al ámbito educativo, esta biblioteca ofrece una gran variedad de contenidos y recursos didácticos dirigidos a la comunidad universitaria y escolar. Además, agrupa una importante cantidad de materiales que apoyan el fomento de la lectura y la enseñanza de la literatura en las aulas (literatura infantil y juvenil, fonoteca, videoteca, imágenes,…). No obstante, como consecuencia de mi pasión por la literatura de viajes –siempre recordando al gran Julio Verne–, y teniendo en cuenta las grandes aportaciones educativas que pueden proporcionar estos relatos, considero interesante profundizar en el portal Viajeros Españoles.


Viajeros Españoles es un portal temático cuya finalidad consiste en agrupar la mayor documentación posible sobre los viajes que han realizado los españoles a lo largo de la historia, desde la expedición de Colón hasta la colonización de la Guinea Ecuatorial, pasando, por ejemplo, por el viaje de Benito Pérez Galdós a Inglaterra en 1889, con el que visitó la casa de Shakespeare en Stratford-on-Avon, entre otros. En este apartado, tenemos a nuestra disposición un amplio catálogo, en el que se recogen multitud de testimonios de viajeros españoles de épocas cercanas y también lejanas; así como un listado bibliográfico que incluye estudios e investigaciones al respecto. Además, también nos permite acceder a un conjunto bastante interesante de fotografías, mapas, retratos…y, en general, un gran repertorio de material gráfico del que podemos hacer uso. A fin de cuentas, este ‘viaje’ por la sección Viajeros españoles nos permitirá conocer todas aquellas aventuras –en muchos casos desconocidas– que han ido realizando nuestros paisanos con el paso de los siglos.

Como ya he mencionado con anterioridad, la funcionalidad didáctica de esta sección puede resultar rica y variada. De hecho, podemos hacer ver cómo, a través de la verdadera literatura, también se puede aprender historia, e incluso distintos comportamientos y tradiciones culturales, al mismo tiempo que se disfruta del arte de la lectura. No obstante, estas actividades se deberán destinar a un alumnado de edad avanzada, como consecuencia de la dificultad comprensiva que pueden acarrear los textos que utilicemos. Viajes y fantasías, de Benito Pérez Galdós, podría ser un buen documento para trabajar en clase. Así, opinar, debatir, apreciar la verdadera esencia de la literatura y descubrir las posibilidades que nos ofrece de viajar en el tiempo y en el espacio se podrá convertir en un buen elemento motivador de la lectura.

En relación al artículo ‘En torno a la literatura infantil’ de Juan Cercera, podemos hacer hincapié en la definición de literatura infantil de María Bortolussi. Según esta autora, literatura infantil son todas aquellas obras estéticas destinadas, cómo no, a un público infantil. De hecho, debe quedar claro que no por ser infantil debe dejar de ser literatura. Además, según su proceso formativo, las obras de LIJ pueden clasificarse en tres: la literatura ganada (engloba las producciones que, en su origen, no fueron destinadas para niños, pero que, poco a poco, el público infantil las ha ido adoptando como propias), la literatura creada especialmente para los niños y la literatura instrumentalizada (en ella se incluyen, antes que literatura, los libros didácticos que, actualmente, tanto se utilizan en los cursos iniciales de la educación).

Ejemplos de literatura creada, ganada e instrumentalizada:

Literatura ganada: los cuentos de Perrault, canciones populares, cuentos de las mil y una noches,…

Literatura creada: Pinocho de Collodi, Poesía de Gloria Fuertes, Manolito Gafotas de Elvira Lindo, Harry Potter de J.K.Rowling.

Literatura instrumentalizada: Los libros protagonizados por Teo o Tina-Ton, por ejemplo.


martes, 23 de febrero de 2016

"Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma"

¿Cómo soy? Creo que ni yo mismo puedo responder a esta pregunta. Tal vez, mañana, cambie mi forma de ver las cosas. Puede parecer un tanto inmaduro el hecho de no conocerse a uno mismo después de casi veintitrés años de vida o, lo que es lo mismo, ocho mil trescientos noventa y cinco días repletos de emociones y sentimientos. No obstante, “todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma” y, quizás, a mí todavía me queden multitud de secretos por descubrir, muchos de ellos, desde luego, relacionados con la lectura. Es esta misma idea la que me planteo cada vez que pienso en la cantidad de libros, páginas y letras que han podido pasar por delante de mis ojos a lo largo de todos estos años. Y es que con cada uno de dichos libros he aprendido algo nuevo y he podido cambiar –o mejor dicho, modificar– determinadas creencias y actitudes que han ido conformando mi personalidad. Entonces, ¿cómo soy? Tal vez, con cada país que visite aprenda algo nuevo, con cada película que vea conozca algo nuevo y con cada libro que lea, cómo no, conozca también algo nuevo. Cuando deje de hacer todo esto, posiblemente, sea capaz de describirme.

Así, la inmersión en este gran mundo literario me ha permitido descubrir multitud de secretos, muchos de los cuales todavía me costaría exteriorizar. Recuerdo cuando, hace relativamente bastantes años, sentía vergüenza a la hora de dar a conocer mis gustos en el colegio, ante mi grupo de compañeros, simplemente porque muchos de ellos odiaban la lectura y las películas que a mí me encantaban. Todo esto fue cambiando con el paso de los años, hasta que, en cierto momento, una de las muchas lecturas impuestas en clase llegó al corazón de todos nosotros. Marina, de Carlos Ruíz Zafón, marcó un antes y un después en mi personalidad. En clase, todos comenzamos a hablar del dichoso libro y, aún en la actualidad, he conversado sobre el tema con alguna de aquellas personas que hace años eran mis compañeros de cada mañana. A partir de este momento, comencé a manifestar con mayor asiduidad todos mis gustos y a descubrir nuevos estilos que me han acompañado hasta la actualidad, decantándome siempre por los relatos fantásticos. ¡Creo que puedo considerarme un verdadero Verniano!

                                 
Ahora, actualmente y por desgracia, dispongo de mucho menos tiempo del que disponía en aquella época dorada, en la que Veinte mil leguas de viaje submarino, Miguel Strogoff, Oliver y Benji y Pesadilla antes de navidad eran algunos de mis mejores compañeros de entretenimiento durante mis ratos libres. También es cierto que, con las nuevas tecnologías, disponemos de mayores soportes en los que leer y aprender en cualquier lugar, por lo que las facilidades al respecto están aumentando continuamente. ¡Y qué decir de los videojuegos! Podría hacer un listado de la cantidad de alucinantes historias y argumentos que me han marcado positivamente y, aún a día de hoy, me siguen marcando; tales como Kingdom Hearts, Spyro, Tomb Raider o God of War

Como estuve hablando hace poco con unos compañeros de clase, todo esto ha quedado grabado en nuestra vida y, cuando decidimos retomarlo, nos brillan tanto los ojos como a aquellos niños pequeños cuando se sumergen una y otra vez en un alucinante mar de letras del que nunca van a querer ni a poder salir.