Tenemos un pasado muy imperfecto, que patéticamente se ha pronunciado en pretérito absoluto pero escuchado con lengua perifrástica.
Y del presente, qué decir de los verbos presentes. Nada tienen que ver con los futuros que se soñaron o que simplemente se prefirió cubrirlos de rojo.
Mi niña roja, de nombre francés y apellido revolucionario. La vida es así, cada día se pinta más de color de rosa, y ya sabes que el rojo y el rosa nunca casaron bien.
Por muchas conjunciones que trates de crear, el tiempo, la vida, las personas, el rosa, se encargarán de bombardearlas con el armamento del futuro, que nada quiere atar ni ligar.
Mi niña roja, mientras lees esto es posible que nadie sufra de Stendhal, que todo se haya teñido de rojo, que la vida sea más rosa que nunca.
"La metaficción en la literatura infantil a través de los álbumes
metaficcionales."
The stinky cheese man and other fairly stupid tales (Jon Scieszka & Lane Smith).
La investigación que he seleccionado corresponde a la tesis doctoral de María Cecilia Silva-Díaz Ortega, dirigida
por la reconocida catedrática en didáctica de la literatura Teresa Colomer.
Partiendo de la premisa de que “los
libros enseñan a leer literatura”, en su tesis, Silva-Díaz se aventura a
analizar las variaciones y potencial literario de los álbumes metaficcionales,
contrastando tanto las enseñanzas que producen como los aprendizajes que se dan
en los niños y niñas que acceden a este tipo de literatura.
La investigación pasa de un análisis
descriptivo de los álbumes metaficcionales, hacia la comprensión que los
noveles lectores expresan tras la lectura de estas complejas narrativas.
Si os provoca interés, osanimo a echar un vistazo a este trabajo y ver
los resultados de la investigación:
El nuevo lector del siglo XXI,
bien sabemos ya que poco tiene que ver con el tipo de lector que hasta hace
pocos años conocíamos. Inmersos en plena era digital y dependientes cada vez
más de los soportes digitales como tabletas, móviles, etc., la forma de leer y
el acceso a la lectura también ha cambiado.
Desde la escuela debemos
reinventar el modo en el que enseñamos a los alumnos a construir su competencia
lectora y literaria. Asimismo, partiremos de las características que muestran
nuestros nuevos lectores, de la voluntariedad y libertad como rasgos inherentes
al acto de leer y, por supuesto, tendremos en cuenta el tipo de experiencias
lectoras para saber de dónde partimos.
En este punto de partida y
reinvención de la enseñanza de la que hablamos, indefectiblemente hay que
hablar de la simbiosis entre tecnología y literatura, de cómo lo audiovisual ha
abrazado la literatura como un nuevo soporte para dar a conocer y disfrutar de
ésta. En este sentido, la creación de contenidos narrativos transmedia que dan
paso a la experiencia de una lectura multimodal, es un fenómeno que cada vez
gana más protagonismo.
Como ejemplo de este tipo de
recursos multimedia, que ya han quedado muy bien presentados, añadiré: Booktrailer:
“Qué hacer cuando en la pantalla aparece
The End” (Paula Bonet). Si os gusta la ilustración y rascar sentimientos en las palabras, os animo a asomar la cabecita por la puerta de este libro.
Y puestos a hablar de sentimientos, como presentación en diapositivas dejo la desdicha y la esperanza de la protagonista de este álbum ilustrado: "El árbol rojo" (Shaun Tan).